miércoles, 3 de septiembre de 2008

Unitat III
La polis grega

Concepto y evolución de la polis

La comunidad perfecta es la polis..., surgió para satisfacer las necesidades vitales del hombre, pero su finalidad es permitirle vivir bien... El hombre que, naturalmente y no por azar, no viva en la polis es infrahumano o sobrehumano. Aristóteles La PolíticaAunque el fenómeno urbano y las ciudades-estado son realidades históricas anteriores a los griegos, su concepto de polis es totalmente original, hasta el extremo de ser uno de los rasgos que identifican la civilización griega.
La ciudad para los griegos no es únicamente el centro político, económico, religioso y cultural, sino un ideal de vida, la forma más perfecta de sociedad civil. En ella se integran de forma armónica los intereses del individuo con el Estado, gracias a la ley, y con la comunidad, mediante la participación del ciudadano en los asuntos públicos. En definitiva, la ciudad es un elemento distintivo del hombre civilizado.
El concepto de ciudad-Estado presenta una diferencia sustancial con la idea moderna de nación: para los griegos la polis no se identifica con un territorio sino con el conjunto de sus ciudadanos, por eso, aunque se hubiese perdido el territorio en alguna contienda, si el cuerpo cívico había sobrevivido y podía rehacer sus tradiciones en otro lugar, consideraban que la polis estaba a salvo.
Origen y estructuraEl nacimiento de la polis es fruto de un largo proceso. Durante la edad Oscura, s. XII a VIII a.C., los habitantes de la Hélade vivían dispersos en aldeas, organizados en torno a vínculos de sangre. Fue en la época arcaica, a partir del s. VIII a. C., cuando estas localidades se reunieron en agrupaciones urbanas a las que fueron llegando también artesanos y comerciantes dando lugar a la polis; este fenómeno se conoce con el nombre de sinecismo.
Poco a poco las polis se convirtieron en una comunidad política con leyes e instituciones propias en la que sus habitantes ejercían una intensa vida cívica, mas importante para el ciudadano que la vida privada, refrendando así la máxima de Aristóteles de que el hombre es un animal político.
En este incipiente núcleo urbano se levantaron dos espacios; en la parte más elevada, la acrópolis (ciudad alta), zona fortificada con templos, destinada al culto religioso y a proteger a los habitantes en caso de peligro; y en la parte baja, los grandes espacios públicos como santuarios, teatros, gimnasios y el ágora ("plaza"), lugar dedicado a la vida civil, institucional y económica. La más representativa fue el ágora de Atenas. En torno a estos edificios públicos se desarrollaba una red de calles residenciales.
Para garantizar la seguridad de la polis se amurallaba todo su perímetro. La estructura urbana de estas ciudades era caótica porque los barrios se construían sin ningún orden adaptándose a la topografía del terreno. A partir del s. V a. C, las ciudades de nueva construcción y los nuevos barrios siguieron un plano ordenado, con calles paralelas y perpendiculares entre sí, formando una cuadrícula geométrica

Rasgos de la polis
Todas las polis, independientemente de la época o lugar, presentan algunos elementos comunes:
Extensión territorial reducida que permite que sus habitantes se conozcan entre sí. Salvo Atenas, Esparta, Siracusa o Cirene, las polis griegas se reducen a una aglomeración urbana y un pequeño valle cultivable con algunos pastos.
Independencia económica (autarquía). La polis tiene que ser capaz de producir lo suficiente para alimentar a su población.
Independencia política (autonomía). La polis no puede estar sometida a otra ciudad ni a poder extranjero ninguno.
Estructura social formada por ciudadanos, portadores de derechos, y esclavos sin derechos.
Espíritu cívico, respeto por la ley y participación de los ciudadanos en los asuntos de la comunidad.
Un embrión de historia con una leyenda de fundación.
Un culto religioso común.
Solidaridad y conflictos entre polisAunque las polis griegas mostraron una tenaz resistencia a perder su independencia, todas ellas se consideraban parte de una misma civilización, como así lo demostraban con ocasión de las grandes fiestas religiosas panhelénicas (Olimpiadas, juegos píticos de Delfos....) o cuando un peligro exterior amenazaba su civilización (Guerras Médicas contra los persas).
Este sentimiento de pertenencia estaba fundado en una lengua y una religión común, una tradición legendaria y grandes creaciones culturales (literatura, arte, filosofía). Paradójicamente, fue la hostilidad entre las polis la que desencadenó la Guerra del Peloponeso, conflicto que se convertiría en el principio del fin del modelo de ciudad-Estado.
La crisis que siguió a esta larga guerra facilitó la conquista de Grecia por el rey de Macedonia, Filipo, a la que siguió la unificación política y la supresión de la autonomía de las polis llevada a cabo por su hijo Alejandro.


La importancia de la leyPor encima de sus diferencias políticas, las polis griegas establecieron un nuevo marco de relaciones entre los individuos y el Estado basado en la ley ( ὁ νόμος, nomos), y cuyo objetivo era sustraer las relaciones humanas a la violencia y la arbitrariedad. Para los griegos un estado libre es aquel en el que la soberanía la tiene la ley y no el gobernante. Esta fórmula se convertiría con el paso del tiempo en el fundamento de todos los sistemas políticos de Occidente.
El ideal de vida de los griegos en la polis se correspondía con el sometimiento de los ciudadanos al imperio de la ley; como afirmaba Píndaro la ley reina sobre todos los seres, lo mismo sobre los mortales que sobre los inmortales. Este respeto reverencial por la ley estaba basado en la promulgación de buenas leyes, eunomía, inspiradas en la sabiduría y que buscaban conseguir la concordia, homonia y la justicia, diké. La importancia que se da a la ley y la necesidad de su cumplimiento exigía que los ciudadanos tuvieran conocimiento de las mismas. Para facilitarlo, las leyes nuevas se escribían en una estela que se colocaba en algún lugar público para ser accesibles a la población.


Contenido de las leyes
La mayor parte de las leyes se refieren a los ciudadanos de pleno derecho consagrando así su posición privilegiada frente a extranjeros, esclavos o mujeres. Estas normas establecen:
Las obligaciones y derechos de los individuos en relación a la comunidad.
Los procedimientos en los litigios entre particulares.
Las sanciones penales o civiles.
El castigo por crímenes contra el Estado.
Las normas de acuñación de moneda.
El calendario anual cuyas principales festividades son las solemnidades religiosas.
La variedad de leyes era extrema y las codificaciones escasas:
Leyes de Gortina
Compilaciones atenienses en las leyes de Solón o en el código de Nicomacos.
Los griegos, a diferencia de los romanos, no intentaron sistematizar el conjunto de textos legales dispersos. La división política de Grecia hacía imposible la unificación del derecho.


Formas de gobierno
El concepto de participación política Durante la Edad Oscura la vida política de la atomizada Grecia estuvo dirigida por una minoría de aristócratas terratenientes y por reyezuelos con poderes únicamente religiosos. Las estructuras básicas de estas sociedades primitivas limitaban notablemente la actuación del individuo y su participación en los asuntos colectivos. El propio concepto de individuo fue resultado de la evolución histórica y política de estas comunidades.
Sin embargo, a partir del s. VII a. C. en la mayoría de las ciudades se produjeron importantes reformas políticas que permitirían la participación, en mayor o menor medida según las polis, de los ciudadanos encuadrados en cuerpos intermedios: fratrías, demos y tribus.
Legisladores como Solón y Clístenes, en Atenas, y Licurgo, en Esparta, sentarían las bases de nuevas formas de gobierno con la creación de instituciones que, aunque con diferencias, aparecen en todas las polis:
Asamblea, llamada Ecclesia en Atenas y Apella en Esparta.
Consejo, conocido como Bulé en Atenas y como Gerusía en Esparta
Magistraturas. Asegurabann la administración de todos los servicios públicos y ejecutaban las decisiones de la Asamblea y el Consejo. En Atenas los magistrados recibían el nombre de arcontes (ἄρχοντες: "gobernantes") y en Esparta el apelativo de Éforos.
Desde entonces la legitimación del gobierno procedió de la convicción y no de la fuerza, ya que las decisiones se tomaban después de ser libremente debatidas en las instituciones.
Pero no todos podían participar en la vida pública.
En todas las polis, en todas las épocas e independientemente de la forma de gobierno, los únicos con derecho a ello fueron los ciudadanos varones. Ni esclavos, ni extranjeros, ni mujeres eran tenidos en cuenta en el gobierno de la polis.
La Evolución política: legisladores y tiranos
A principios del s. VI los terratenientes, tras las reformas introducidas por legisladores como Solón, se vieron obligados a compartir el poder con la cada vez más poderosa clase comercial .
A pesar de ello, la insatisfacción de las clases medias y populares llevó al poder a los tiranos que gobernaron de forma personal, sin estar sometidos a las leyes y cuya legislación mejoró la situación de la clase media urbana y clases populares.
Años más tarde, la continuación de las rivalidades sociales (στάσις stasis) provocó la vuelta a la legalidad política bajo regímenes casi democráticos.


La democracia ateniense
En Atenas, tras la tiranía de los hijos de Pisistrato, Clístenes estableció en la segunda mitad del s. VI las bases de la democracia ateniense alcanzadas bajo el gobierno de Pericles.
Desde entonces, el ideal político ateniense se fundamentó en una vida en común en la que el mayor placer del ciudadano (ὁ πολίτης) consistía en la participación en la vida pública. En contraste, el término griegο ἰδιώτης (idiotes) designaba a la persona "privada" o "particular" que solía prestar sólo atención a sus propios asuntos particulares, generalmente una persona de escasa formación o profano en asuntos de la polis.
Los principios sobre los que se asentaba la democracia ateniense eran:
ἡ ἐλευθερία, eleuthería: "la libertad"
ἡ ἰσηγορία, isegoria: "la igualdad de palabra" o libertad de expresión.
ἡ ἰσονομία, isonomia: "la igualdad ante la ley".

Actividad sobre los términos políticos

Los instrumentos para para hacer efectiva esta democracia fueron un conjunto de instituciones caracterizadas por la rotación de los cargos, la designación de los magistrados por sorteo y la ampliación del cuerpo de gobernantes. El objetivo era que todos los ciudadanos participasen en la vida pública, sin exclusiones por rango o riqueza.
Aunque la distribución de los diferentes órganos políticos de una polis clásica no se corresponda exactamente con la moderna separación de poderes políticos, podemos extraer un esquema básico de las mismas para facilitar su estudio:
Instituciones legislativas: la Asamblea o Ecclesia y el Consejo o Bulé
Magistraturas: Arcontes y Estrategos.
Órganos judiciales: tribunales de justicia civil (Heliea) y tribunales de justicia criminal (Areópago y Éfetas).



El gobierno de Esparta
El sistema político espartano presenta dos peculiaridades:
Su inmutabilidadLas instituciones espartanas se extendieron desde su creación entre los s. IX y VIII a. C., atribuida al mítico legislador Licurgo, hasta la desaparición de las polis en el s. IV a. C. La pervivencia del sistema político espartano se explica tanto por la propia Constitución de Esparta, que prevenía de cualquier cambio, como por la ausencia de cambios sociales gracias a la dominación total y absoluta de una casta guerrera, los espartiatas, los únicos con derechos, sobre periecos (extranjeros) e ilotas (esclavos).
La mezcla de elementos de diversos regímenes de Grecia:
La monarquía. En Esparta esta institución pasó a ser una diarquía, un gobierno hereditario de dos reyes.
La oligarquía. La aristocracia monopolizaba las magistraturas y el consejo.
La democracia. La polis de Esparta también llegó a contar con un cuerpo de magistrados o Éforos, un Consejo de ancianos o Gerusía y una Asamblea o Apella de ciudadanos (espartiatas).

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